¡Primeras dos semanas del periodo de adaptación superadas!, y con este primer post del blog queremos daros la bienvenida. Estos primeros días del periodo de adaptación nos estamos conociendo familia y escuela y lo que es más importante, estamos conociendo a nuestros alumnos. Esperamos que el equipo de la escuela sepamos responder a vuestras expectativas y os recordamos que estamos a vuestra disposición para resolver todas vuestras dudas e inquietudes.

Llega septiembre y con él un montón de cambios y de renuncias. Dejamos atrás nuestras maravillosas vacaciones de verano y nos sumergimos de lleno en el ritmo frenético de nuestro día a día, con las obligaciones de un invierno que se nos puede antojar muy largo. Y así, casi sin darnos cuenta, llega la INCORPORACIÓN A LA ESCUELA INFANTIL. Como sabemos la importancia que tiene para vosotros, los padres, el periodo de adaptación, y las emociones negativas que os puede llegar a hacer sentir, queremos hacer una pequeña reflexión sobre lo que hacemos en el periodo de adaptación y sobre lo que va a suponer la entrada en la escuela infantil.

Para las familias que ya nos conocéis: puede que el comienzo del curso y la vuelta a la rutina y a las obligaciones del año se haga un poco dura, pero a los peques no se les puede recriminar nada porque incluso a los adultos nos pasa lo mismo. ¿A quién no le cuesta volver al trabajo después de unas estupendas vacaciones? Aunque es verdad que la mayoría de los peques del curso pasado están super contentos de volver a vernos y de estar de nuevo con sus amigos

Para las familias nuevas, con los primeros lloros de vuestro peque, se os olvida las motivaciones por las que decidisteis apostar por Depeques, y os invaden los temores e incertidumbres. Además, tenéis que hacer un gran esfuerzo grande para superar el instinto de protección cuando nos confiáis el cuidado y atención de vuestro bebé ya que aun somos personas desconocidas y extrañas para vosotros. Por eso es normal que os invadan dudas e incluso sentimientos de culpa y os preguntéis: ¿quién es esta mujer que abraza a mi pequeño, sabrá cuidarle bien?, ¿sabrá mi peque desenvolverse fuera de mi cuidado? ¿se adaptará a rutinas diferentes a las de casa? ¿Por qué tengo que separarme de mi peque y abandonarle?

Todos estos sentimientos son normales. Separaros de vuestro peque no invita a sentir emociones agradables, y podéis llegar a pensar que no habéis tomado la decisión correcta. La separación la sentís como dolorosa; pero os invitamos a afrontarlo de otra forma, os invitamos a vivir la incorporación a la escuela no como separación sino como la construcción de los cimientos de lo que será durante años su segunda casa, un lugar para sentirse queridos y seguros, un lugar donde les vamos a brindar un sinfín de herramientas y oportunidades para crecer felices y estimulados. Cuando os afloren sentimientos negativos, os animamos a desviarlos y centraros en todo lo positivo que va a suponer Depeques para vuestros hijos

Lo primero que os queremos transmitir es que en Depeques vamos a intentar que vuestro peque y vosotros os adaptáis lo mejor posible y ponemos todos los medios para ello. Nuestro objetivo prioritario es que los peques sean felices en la escuela, a eso vienen a Depeques, a ser felices; y que en la adaptación no se produzca ansiedad por separación, por eso las educadoras darán mucho afecto hasta formar parte de la vida de los peques y consigan crean un vínculo con ellos. Conseguido este objetivo la adaptación empezará a superarse de manera satisfactoria, ya que este vínculo afectivo les dará tranquilidad y seguridad. Eso sí, debemos tener paciencia y saber que necesitamos que los peques pasen tiempo en la escuela para crear esa conexión afectiva con las profes.

Aunque la adaptación debe ser asimilada y vivida por cada peque, todo el esfuerzo y exigencias que requiere este proceso tenemos que hacerlo los adultos: padres, madres y educadoras, que somos los que vamos a acompañar a cada peque en su adaptación y seremos quien se la vamos a facilitar con nuestra conducta y actitud durante los primeros días. Es muy importante que los peques sientan que su familia y la escuela formamos una comunidad educativa por eso debemos esforzarnos en buscar la manera de ser cómplices y así transmitírselo a nuestros peques.

Lo importante es aprender a ver la incorporación como un proceso en el que nuestra participación adulta vale mucho, debemos tomar conciencia de que podemos influir mucho con nuestras acciones y elecciones para que los días de adaptación no se conviertan en dura separación sino en creación de nuevos vínculos (con educadoras, con amigos de clase) acompañando con sensibilidad y afecto.

¿Qué debemos tener en cuenta en la adaptación en la escuela?

  • La adaptación es de los peques, pero somos los adultos los que se la facilitamos creando un entorno paciente y afectivo, creando una comunidad familia-escuela
  • La entrada en la escuela supone un cambio radical, salen del mundo familiar que es un espacio que es seguro y conocido y se introducen en un mundo desconocido. Esta nueva situación en la que sienten temor a lo desconocido genera en ellos emociones para las que su cerebro no está preparado. Por eso lloran, gritan, se enfadan, huyen…
  • Habrá llantos, gritos, enfados, no lo vamos a negar, es normal, pero lo importante no es que dejen de llorar, lo importante es que se sientan tranquilos, a gusto en la escuela. Y esto lleva su tiempo, unos peques tardarán pocos días y otros necesitarán más tiempo.
  • Los adultos debemos aceptar los lloros y llantos del periodo de adaptación, y así poder tomar las medidas para que puedan superarlo, para que perciban las cualidades positivas del nuevo entorno: satisfacción de necesidades básicas, sentirse protegido de peligros reales, encontrar afecto y aprecio… crear un vínculo de afecto con su educadora. Como hemos dicho antes el vínculo con su educadora devolverá al niño la tranquilidad.

¿Que debemos evitar en el periodo de adaptación:

  • Negar las emociones y sentimientos de los niños. A todos los adultos nos gusta ver a los niños alegres y nunca queremos verles disgustados o llorando. Pero los niños se encuentran mejor si en lugar de evitar o negar sus emociones, son comprendidos y apoyados para gestionarlas. Sé comprensivo, no le exijas lo que no puede dar, si tienes calma todo será más fácil para vuestro peque.
  • La sobreprotección nunca es buena, en la adaptación tendremos que hacer esfuerzos para sobreponernos a los impulsos que nos generan las dudas y miedos al entrar por primera vez en la escuela y dejar a nuestro pequeño en manos de desconocidos. La confianza se gana, pero requiere también su tiempo.
  • Favorece coherencia entre las pautas de alimentación y descanso casa/escuela. La escuela no lo puede todo ella sola, vuestra colaboración es clave. Por ejemplo, si practicas colecho, si el bebé mama a demanda, etc. piensa en tu disponibilidad para seguir haciéndolo cuando empiece la escuela… hay que hacer todo lo posible por facilitar; todo menos hacer pasar al peque de un día para otro por una situación de frustración absoluta.
  • Cuida tu comunicación no verbal ya que es la que sabe interpretar el niño Nuestro ejemplo modela las conductas de los niños. Piensa qué imagen proyectas a tu peque, piensa ¿qué puede entender el niño cuando le dices “te lo vas a pasar muy bien”, mientras todo tu cuerpo expresa lo contrario, te aferras a él con fuerza y tu rostro está desencajado
  • Cuida el lenguaje, evita mentiras y palabras como: pobrecito, qué pena, etc. Mejor habla al niño en positivo de la escuela.
  • No engañes, despídete, recuérdale antes de marchar que volverás a buscarle

La adaptación es un reto muy importante para los peques y para los adultos, pero ya casi casi la tenemos superada. Gracias a vuestra cooperación y esfuerzo estos primeros días han servido para que nuestros peques estén cada día más seguros y felices en la escuela, así que

¡GRACIAS Y BIENVENIDOS A ESTE NUEVO CURSO!