¡Hola familias!

En Depeques hemos creído necesario es este momento en el que nos encontramos de confinamiento hablaros del control de esfínteres. Muchos de nuestros peques estaban en pleno proceso y creemos que este artículo puede veniros bien en este momento.

El control de esfínteres o aprendizaje de “ir al baño” es el proceso por el cual se enseña a los peques a controlar la vejiga y los intestinos. Podemos decir que la mayoría de los peques suelen alcanzar este logro entre los 2 y los 4 años. Pero no debemos olvidar que cada peque se desarrolla a su propio ritmo, y que es muy importante saber el nivel madurativo en el que se encuentran y respetarlo. Cuando hablamos de proceso madurativo nos referimos a la habilidad que se adquiere de manera progresiva, sin que nadie nos la enseñe, a través de un complejo recorrido que puede requerir más o menos tiempo. Es en este recorrido en el que tanto los educadores, como en este momento concreto los padres, debemos acompañar al peque.

¿Cómo podemos acompañarlo?

  • Aunque ahora es complicado por la situación en la que nos encontramos. Ir con tu peque a comprar el orinal y que lo elija es una buena idea, pero como esto ahora no podemos hacerlo os diremos que, cuanto más sencillo y manejable sea mejor. Hablaremos con ellos diciéndoles que es algo estupendo y de “de niños mayores”. Para empezar, les dejaremos que se vayan familiarizando con él, que se siente (incluso aunque sea vestido), que vea que no pasa nada. Si el peque no quiere saber nada del orinal, no os preocupéis. Siempre solemos empezar por el orinal y no directamente en el cuarto de baño porque les suele resultar más cómodo para ellos, pero hay peques, aunque no suele ser lo más habitual, que van directamente al váter.
  • Aprovechad las ocasiones en las que los papas (o hermanos) van al baño para que os vean; para que ellos mismos comprueben que es algo normal y natural y que “no pasa nada”. Enseñadles a utilizar la cisterna y que ellos mismos comprueben como se lo lleva toda el agua es también una buena idea.

¿Cómo empezaremos este proceso o continuaremos con lo que ya habíamos empezado a hacer?

  • Mientras aún usa pañales, podemos invitarlo a ayudarnos en su propio cambio de pañal, proponiéndole, por ejemplo, que vaya a buscar algún elemento para el cambio, que sujeten el pañal limpio, que nos den la toallita o que cojan la crema. Recordad que este momento debe ser placentero para nuestro peque.
  • Intentad que el niño se siente en el orinal sin pañales. Sin prisas.
  • Sentadles siempre a las mismas horas en el orinal, preferiblemente después de las comidas u cuando se levantan por las mañanas o después de la siesta. Este momento no debe dilatarse más de 10 minutos a no ser que desee continuar y esperaremos un poquito, pero no alargarlo más allá de 2 minutos adicionales. Aquí lo que estamos intentando es que se vayan familiarizando con la rutina para que esta se convierta en un hábito.
  • No esperéis resultados inmediatos, pero si sucede, mostrad alegría y satisfacción. ¡Qué bien que has hecho una caca grande! o ¡Mira que superpis!
  • Es importante también enseñarles la diferencia entre estar limpio y seco, o sucio y mojado. Cuando les sentamos es un buen momento para enseñarles o decirles pues si tiene pis en el pañal o caca. Y, por supuesto, nunca les reñiremos si se ha hecho pipi/caca encima.

Hay que estar siempre atentos a los cambios que nos pueden indicar que el niño o niña está preparado para iniciar el control de esfínteres.

Os diremos algunos de los indicadores que en Depeques vemos importantes y creemos que os van a venir bien para saber si vuestro peque está preparado. Algunos de ellos son:

  • Se muestra con frecuencia incomodo con el pañal sucio o muy mojado.
  • Manifiesta interés por observar a otras personas ir al baño
  • Reconoce varias partes de su cuerpo y es capaz de bajarse los pantalones con cierta autonomía.
  • Con frecuencia mientras aún están con pañales comienzan a avisar que quieren hacer pipí o caca, si esto ocurre podemos invitarlo a que se siente en el orinal.
  • Si tiene el pañal seco durante varias horas (retiene 2-3 horas durante al menos dos semanas).

Que NO hacer cuando el niño está preparado

  • No comenzar cuando sea un momento delicado en su vida (bien porque haya varis cambios o algún cambio importante en su vida)
  • No volverle a poner el pañal si ya se le había quitado salvo que llevemos 15 días sin ver ningún pequeño avance, entonces en este caso es aconsejable volver a poner el pañal. Puede que no esté preparado y lo podemos intentar más adelante. No pasa nada, tranquilidad.
  • No obligarle a sentarse en el orinal, actitud de ofrecimiento.
  • No dejarle mucho tiempo sentado.
  • No hacer motivo de preocupación, castigo, amenaza o comentarios negativos con el tema.
  • No colocar el orinal en cualquier lado, colocarlo siempre en el mismo sitio.
  • No tirar de la cadena si está sentado en el váter, se pueden asustar.
  • No apresurarle a ir al baño cuando lo indique. Cuánto más aguante mayor control.
  • No evitar darle líquidos.
  • No despertarle por la noche.

Cuando el peque esté preparado

En Depeques solemos deciros que empecéis el proceso el fin de semana en casa

Una vez iniciado el proceso, no es recomendable preguntarle a cada rato si quiere ir al baño. Marcaremos un intervalo de tiempo de aproximadamente una hora en un inicio desde que lo sentamos el primer día y luego cada vez que observamos que se pone inquieto(a) o se lleva las manos a la zona genital. Los tiempos los iremos dilatando según los éxitos que el peque vaya teniendo y según vaya controlando. Si como adultos estamos todo el tiempo pendiente de que puede tener ganas de ir al baño, no estaremos ayudando a lograr mayor autonomía y podemos transmitirle nuestra ansiedad por que lo logre. Si vemos que tiene ganas, le llevaremos al baño, le ayudaremos a quitarse la ropa y esperaremos un rato allí sentados. Lo haremos sin forzar y durante el tiempo que el peque considere.

Prestar atención a las acciones que realice por iniciativa propia y luego reforzarlas. Por ejemplo, si un peque manifiesta la intención de secarse o limpiarse solo después de ir al baño, podemos permitirle hacerlo. Es importante acompañarlo mientras lo realiza, ayudarlo de manera respetuosa y felicitarlo como “lo hiciste muy bien”, “se nota que eres un campeón/a”, etc. Si no lo ha conseguido “Bueno, tranquilo; esta vez no ha salido. ¡La próxima vez seguro que lo conseguiremos!, ¡No pasa nada!

Cuando veamos señales claras debemos preguntarle “¿Te estás haciendo pipi?, ¿Quieres hacer caca?”.

Los peques aprenden viviendo sus propias experiencias (aprendizaje significativo); por mucha teoría que les intentemos dar, si no han vivido esa experiencia, difícilmente la van a asimilar. Para saber que es “hacerse pipí”, antes deben hacerse pipí encima, sin pañal y sentir la humedad y el charco en el suelo (y también la reacción del adulto. En ese momento serán conscientes de lo que ocurre si no avisan). Con el paso de los días (la mayoría de las veces, muy pocos días), ellos ya son capaces de “escuchar” las señales de su cuerpo: “Tengo ganas de hacer pipí, si no aviso, me hago pipí encima y me mojo el pantalón”.

Es muy estimulante para ellos las pegatinas sobre un mural que podemos poner en el baño cada vez que lo consiga. Será su mural.

Para terminar como un recurso añadido para este proceso, aunque ahora es más complicado, comprar libros con dibujos sobre la retirada del pañal. Creemos que la lectura es muy importante fomentarla a estas edades, y este tema, tiene diversos cuentos para los peques. Os dejamos algunos títulos por si os interesa.

Esperamos que os sirva de ayuda este artículo y que os pueda ayudar. En Depeques creemos que lo más importante es tener paciencia en este proceso como es todos por los que pasan vuestros peques en cada etapa evolutiva.

Mucho ánimo y ¡a por ello!

Yaiza López